En Centroamérica se multiplican los proyectos de generación con fuentes renovables. El sector energía se mantiene como uno de los más codiciados por inversores nacionales y extranjeros. Generadores, distribuidores y comercializadores están inmersos en esta nueva revolución energética que vive el Istmo y los ganadores son los millones de usuarios en la región.

En Centroamérica, la revolución energética continúa imparable. Millonarios proyectos de inversión continúan fluyendo a los distintos países del Istmo, mientras la matriz renovable se fortalece y surgen nuevos proyectos innovadores.

En el mapa energético de la región predominan los modelos descentralizados con inversiones privadas en generación que superan a las públicas en la mayor parte de los países.

A diciembre de 2016, la capacidad instalada en los ocho países que integran el Sistema de l Integración Centroamericana (SICA) alcanzó los 20.237 Megavatios (MW), un crecimiento del 6,9% respecto al 2015. El 54,4% de esa capacidad correspondió a plantas que utilizan fuentes renovables de energía (FRE). El mayor parque generador está en Guatemala (20,8%), seguido por República Dominicana (17,9%); Costa Rica (17,1%); Panamá (16,5%); Honduras (12%).

Hasta el 2016 los países del SICA reportaron adiciones de nuevas centrales por un total de 1.659 MW. Un 79% fueron de origen renovable y el 21% termoeléctricas convencionales a base de hidrocarburos y combustibles fósiles, precisa el informe “Estadística del subsector eléctrico de los países del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), 2016”, elaborado por el experto Manuel Eugenio Rojas Navarrete.

La producción de electricidad alcanzó los 67.231 gigavatios hora (GWh) en los ocho países del SICA, incrementándose el 3,7% respecto al 2015. República Dominicana fue el mayor productor con un 23,6%; seguido por Guatemala (16,2%); Costa Rica (16%); Panamá (16%); Honduras (13,1%); El Salvador (8,3%); Nicaragua (6,2%), y Belice (0,6%).

El reporte de CEPAL, publicado en diciembre del 2017, hace notar que los países con mayor crecimiento de la producción neta de electricidad con respecto a 2015 fueron Belice (7,3%), República Dominicana (6,3%), Panamá (5,7%) y Guatemala (5,6%). También crecieron Honduras (3,8%) y Costa Rica tuvo un ligero incremento (0,6%). La producción en El Salvador y Nicaragua no creció.

Respecto a la matriz, un 53,7% de la energía eléctrica inyectada a las redes de alta y media tensión del servicio público en Centroamérica en 2016 provino de fuentes renovables destaca CEPAL. Si bien la generación a base de hidrocarburos y combustibles fósiles aportó un importante 46,3%, la generación hídrica representó en el Istmo un 36,2%, la geotermia contribuyó con 5,5%, la eólica con 5,3%, la producida a partir de bagazo de caña en ingenios azucareros un 4,8% y la energía solar 1,9%.

En la región, apunta el informe de la comisión, las fuentes renovables no convencionales (eólica y solar fotovoltaica y en menor medida el biogás) incrementan su participación.

Por países, el mayor crecimiento en el consumo de electricidad lo tuvieron Guatemala (5,0%) y Honduras (4,1%). En Nicaragua creció 3,7%; Panamá 3,1%; Belice 5,7%; República Dominicana 5,2%; Costa Rica 2,9% y El Salvador 0,1%.

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